Procesos fotográficos
Existen diversos procesos fotográficos
que utilizan el mismo soporte, sin embargo, su diferenciación o particularización
es a partir de los materiales aglutinantes o sustancias que emplean para hacer
posible la formación de la imagen. Los soportes fotográficos pueden estar
constituidos por hojas metálicas, de vidrio, de papel, o polímeros plásticos como
acetatos o nitrato de celulosa[1].
Daguerrotipo: (1987 Louis Jacques
Mandé Daguerre) logra una fotografía rica en detalles con una amplia gama de
tonos entre luz y la sombra, con un convincente realismo en su textura,
contorno y volumen. La placa se pule y limpia químicamente, es sensibilizada y
colocada de forma invertida sobre una caja que contiene partículas de yodo,
cuyos gases se combinan con la plata, formando un yoduro de plata sensible a la
luz en la superficie. La placa se revela sobre una caja que contiene mercurio
caliente, sus gases forman una amalgama con la plata reducida y la imagen se
hace posible.
Calotipo: (William Henry Fox
Talbot) da como resultado negativos de papel, desde los cuales se puede
efectuar innumerables copias, esta es una clara ventaja sobre el proceso de
degarrotipo, que solo produce un positivo original en cada exposición. Los calotipos
eran sin embargo, mucho menos nítido que los degarrotipos, debido a que las
fibras de papel difuminaban la luz que atravesaba los negativos en el proceso
de copiado.
Cianotipia, impresión azul o
proceso al ferroprusiato, (1840 Sir John Herscher) técnica que consiste en
cubrir el papel con cloruro férrico o con nitrato de amonio férrico y
ferricianuro de potasio, el papel se expone a luz bajo un negativo, se lava en
agua corriente y al secarse produce una imagen positiva de un tono azul
profundo, método rápido para probar negativos, el tono azul fue el impedimento
para su uso común en fotografía.
Proceso Van Dyke Brown o
impresión en café: el papel es cubierto con nitrato de plata y sales férricas,
su exposición a la luz reduce algunas de estas a ferrosas, mismas que vuelven a
un estado metálico, posteriormente se lava y fija.
Placas de albúmina: (1847 Claude-Félix
–Abel Niepce de Saint-Victor) producen excelentes negativos con un brillo y
fuerza de detalle. Las placas pueden ser preparadas previamente con clara de
huevo, sin embargo, el defecto que le acompaña es la escasa sensibilidad.
Colodio (1851Frederick Scott Arches) solución espesa
sumamente adhesiva, podía lograr que sales fotosensibles se adhieran a
materiales no poroso como vidrio o metal, se realizan copias directas sobre
laminas delgadas de hierro, su producción es menos cara que los degarrotipos,
se utiliza para producir negativos en vidrio, lo que entrega impresiones más
nítidas que cualquiera hecha, desde negativos de papel del procesos calotipo.
Papel a la albúmina: (1850 Planquart
Evrad), el desarrollo consiste en cubrir el papel con clara de huevo, a la cual
previamente se le disuelve bromuro de potasio y ácido acético. Una vez seco, el
papel se hace frotar en una solución de nitrato de plata colocada en una
charola y se deja secar nuevamente. El papel así sensibilizado se pone en
contacto con un negativo y se pone al sol durante varios minutos, e incluso
horas, hasta que aparece a la imagen. Sin embargo tenía como desventaja ser
inestable.
Referencias.
María Fernanda Valverde Valdez, IDENTFICACION DE LOS PROCESOS FOTOGRÁFICOS
Y SUS SÍNTOMAS DE DETERIORO, MIRADA
FERROVIARIA NÚM.9.
Links:
http://books.google.com.mx/books?id=HBCAbcCxxnYC&pg=PA14&dq=proceso+calotipo&hl=es&sa=X&ei=UDwFVKSIMNO4ggT4-IKgDA&ved=0CCEQ6AEwAQ#v=onepage&q=proceso%20calotipo&f=false
[1] María
Fernanda Valverde Valdez, IDENTFICACION
DE LOS PROCESOS FOTOGRÁFICOS Y SUS SÍNTOMAS DE DETERIORO, MIRADA FERROVIARIA NÚM.9.