jueves, 11 de diciembre de 2014

Actividad final.


En consideración, el final del principio.

El curso-taller de fotografía que me conllevo a transitar en este sitio, ha concluido. Es momento de acarear lo pretendido, es decir, las expectativas planteadas al inicio de dicho curso-taller: adquirir elementos técnicos que permeen el manejo adecuado de las herramientas implicadas en la adecuada toma de fotografías. Me resultaría imposible inclinar la balanza al brazo que lleva rotulado el no se cumplió, como hacerlo, si el andar se emprendió con el equipo y conocimiento nulo de lo que envuelve a los procesos del estante fotográfico.

Ha sido un involucramiento difícil, ya que en mi pensamiento, jamás se había asomado el interés por la fotografía y menos aún por los medio utilizados para su distribución o difusión de índole instantánea, como lo son redes sociales o Flicker. Lo adquirido y el acercamiento a esos medios de información compartida, tan solo ha sido un recorrido muy corto en relación a todo ese sendero fotográfico que se ha fraguado con la tecnología, sin embargo es suficiente (lo adquirido) para considerarle, a manera de alternancia, en mi proceso creativo, así como en los estudios sistemáticos en el entendimiento del ser humano.

Lo único a lo que no podemos negarnos en la vida, es el querer aprender y aprehender lo que está en relación con nuestro suscitar, el cómo lo hacemos o lo enfrentamos corresponde a otra tónica.

Activida 19.


10 fotógrafos premio Hasselbland.

Siempre hay un comienzo, es precisamente el sueco Lennart Nilsson (1922-) quien se enlista en el. 1980 es el año en que se otorga el premio Hasselblad; su labor fotográfica se desarrolló en el reportaje periodístico, así como en la captura de imágenes de la naturaleza, las hormigas y el mundo submarino fueron algunas las preferencias a retratar dentro de esta vertiente; no obstante, el trabajo de Nilsson es un referente puntual que ha permitido visualizar el cuerpo del ser humano en ciertos periodos de su ontogenia, de la concepción de la vida al nacimiento. Desde los años sesenta -al obtener las primeras imágenes de un feto- hasta la actualidad es imposible no dejarse impresionar por dichas imágenes; la medicina, la biología molecular, el arte y naturalmente la tecnología son punto de encuentro de manera directa o indirecta en el trabajo de Nilsson.



Ansel Adams (1902-1984), Estados Unidos de América. 1981 es el año que se le otorga el premio Hasselblad. La naturaleza plasmada en su obra imposible no situarte un momento a observarla, los árboles, las montañas, los ríos; configuran atmosferas que Adams tuvo la facultad de hacerse de ellas y a su vez, su trabajo es un generador de atmosfera para quienes le miramos.


                   http://shop.anseladams.com/Mount_Williamson_p/1901019.htm.

1982 es el año en que se le otorga al francés Henri Cartier Bresson (1908-2004) el premio Hasselblad. Al echar un vistazo en la historia del quehacer fotográfico, indudablemente, nos resultara imposible no detenernos a observar la obra de Bresson; obra que aloja la esencia de aquellos hechos de la vida desarrollados en su cotidianidad; haciendo preponderante cierta atmosfera suscitada en un instante que se desvanecerá sin dejar rastro alguno, más que aquel impregnado en fotografías, e indudablemente las de él (Bresson) son parte de ellas.


                 http://www.henricartierbresson.org/infos/home_en.htm

Manuel Álvarez Bravo (1902-2002), México. En 1984 le es otorgado el premio Hasselblad. El trabajo de Manuel te invita a mirar a un México, tal vez aún arraigado en el imaginario, pero es con el México que nos identificamos. Con aquel en condición de desarrollo durante la primera mitad del siglo XX, sin embargo, su trabajo atiende a esas otras voces que desearíamos fueran como una parte de su obra, es decir, surrealista, en donde lo mirado tan solo se situara como una creación más para la mente y no una realidad, como lo es la desigualdad social.


En 1987 el ganador del premio fue el japonés Hiroshi Hamaya (1915-1999). El área del estante fotográfico en que se desarrolló el trabajo de Hiroshi fue la documentación de la vida social del ser humano en la ciudad y lo rural de Japón, así; como la naturaleza en su índole. Al atender las escenas capturadas por este fotógrafo, el imaginario que llevamos dentro acarrea la reconstrucción de lo atrapado por Hiroshi para ser visto, tal vez, la provocación de ese imaginario que suscitamos para generar aquella posibilidad de imágenes sea la esencia del trabajo de este fotógrafo.


Sebastião Salgado (1964- ) Brasil. El trabajo fotográfico de salgado te introduce a los otros, a su forma de vida, a lo que solo se consigue estando ahí y con ellos en su cotidianidad, pero también, su trabajo es un hilo conductor a la imaginación por esas formas de vida que han sido facturadas por su lente. El cuerpo es un elemento preponderante en su muestra, cuerpo experienciado y transformado por el trabajo, la alimentación y prácticas culturales.


                                                                   http://www.cuervoblanco.com/GALERIA/g3_1%202.jpg

En la edición de 1994 a la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas (1948) se le otorgado el premio. El trabajo fotográfico de índole humanístico-documental realizado por Susan, da muestra de empatía e identificación por la búsqueda de igualdad y justicia; lo retratado (1978-2004) por ella en los pueblos latinoamericanos en posición de lucha social, es registro y voz de las múltiples historias de personas entrelazadas que exigen ser escuchadas. 


                           http://www.susanmeiselas.com/latin-america/nicaragua/#id=intro

                                                     http://www.susanmeiselas.com/

Bernd (1931-2007) y Hilla Becher (1934) en 2004 se unen al enlistado de ganadores de Hasselblad. El trabajo de esta pareja alemana se volcó en la documentación de la industria, particularmente por edificios en condición de abandono; las series realizadas en blanco y negro enfatizan la temática vertida en sus imágenes, dando muestra de la diversidad arquitectónica (diseño) a través del tiempo, región y actividad, de las construcciones empleadas en la transformación de materia prima en su estado natural.


                                 http://www.hasselbladfoundation.org/bernd-and-hilla-becher/en/

La edición del 2008 ha marcado el camino del premio hasselbland al dar apertura del concurso, fotógrafos profesionales reconocidos, que en su trabajo,  no necesariamente son usuarios de     Hassenbland se les ha permitido su participación sin importan la marca que empleen en su práctica fotográfica.

La mexicana Graciela Iturbide (1942- ) se suma a la lista de ganadores en esta edición. Mirarle a su trabajo es introducirse en un viaje por imágenes en la mexicanidad, donde el hilo divisorio del registro etnográfico y lo artístico se acorta. El retrato de la otredad, de lo exótico, de aquello que sabemos pero no conocemos y al mirarle nos inquieta -provocando esa necesidad de aprehensión para la memoria e identificación con ello- son el cuerpo que sujetan e invitan a contemplar a las imágenes fotográficas de Graciela.


                                     http://www.gracielaiturbide.org/muerte/attachment/13/

 

Links.









               http://www.susanmeiselas.com/



 

Actividad 22.


La cámara lucida, nota sobre la fotografía; Roland Barthes.

La fotografía pierde su ser como proceso y se convierte en soporte, es decir, no mostramos interés por el papel, sino por lo que está ahí como referente trastocado en un estimulador de emociones, dando cita a la aventura del recuerdo de lo que fue. El porvenir le alcanzo y le convirtió en objeto desligado de quien ha hecho la toma fotográfica; toma que enmendó la postura corporal del retratado, como no hacerlo si será mirado e interpretado y que mejor que sea de la mejor manera –muchos así lo preferiríamos- en el melancólico teatro de la añoranza en el tiempo.

Sin embargo, la fotografía no dice (forzosamente) lo que ya no es, sino tan solo y sin duda alguna lo que ha sido. Tal sutileza es decisiva. Ante una foto, la conciencia no toma necesariamente la vía nostálgica del recuerdo (cuantas fotografías se encuentran fuera del tiempo individual), sino, para toda foto existente en el mundo; la vía de la certidumbre: la esencia de la fotografía consiste en ratificar lo que ella misma representa[1]. La fotografía es dar cuenta del mundo, no del todo a manera de copia.

La muerte ha cargado consigo un costal repleto de interrogantes a las que el ser humano ha lanzado respuestas con lo que tiene a su alcance, es por ello que al mirar en las distintas regiones geográficas se desenvuelve una diversidad de explicaciones de tónicas biocultural a este fenómeno, la fotografía no escapa a esa diversidad encontrada en las maneras de hacerse e incluso a su clasificación convencional, no obstante, a pesar de la particular cosmovisión de cada región, en el trasfondo de los fenómenos descansan estructuras generales de las cuales no podemos desligarnos, por ello la certeza –de Barthes, de pensamiento estructuralista- fue puntualizar la aprehensión de la muerte como rasgo compartido en la fotografía y naturalmente en la vida.



[1] Barthes, la cámara lucida.

Actividad 20.


Comentario. El trabajo de Mariana Dellekamp y Patricia Lagarde.

El trabajo que realizan mariana Dellekamp y patricia Lgarde, aquel en forma de libro-caja, es un soporte alojador de historias y preocupaciones que no bastan con ser referenciadas a partir de solo imágenes fotográficas bajo la pretensión de aprehensión del instante. Si bien los libros y cajas son alojadores de cierta cosmovisión de quien los realiza, poseen la virtud de ser dictadores de respuestas, en ellos vertimos de forma escrita y en imágenes lo que nos inquieta, pero a la vez en ellos encontramos información que tranquiliza en cierta porción la respuesta indagada.

Por qué los libros-cajas, al menos son así como yo contemplo su trabajo, causan especulación o más aún son regeneradores de escenas alojadas en la memoria, tal vez porque estas estructuras convertidas en soportes, al ser creaciones por el ser humano conllevan su misma naturaleza: apropiarse del mundo cosmovisionado a partir de procesos de aprendizaje ligados a la experiencia, es decir cognitivos, así como de esos otros procesos emocionales, buscando amarrarlos para su permanencia en el tiempo tal y como lo hacemos con las imágenes fotográficas.

actividad 14.


Comentario de la sesión magistral: “la fotografía en el siglo XX” [1], impartida por Andrea Di Castro.

El desarrollo de la sesión magistral “la fotografía en el siglo XX”, fue facturada bajo la visualización de dos tónicas en forma cronológica, es decir, LOS APARATOS y LOS FOTOGRAFOS, que han implicado dentro del devenir de la fotografía en el siglo XX. Quien expone (Di Castro) ha hecho una variada selección de fotógrafos, cada cual, con su manera de trabajo y de pensamiento particularizado que se aloja en el resultado final: fotografía. Sin embargo, es relevante hacer mención que el punto de encuentro del enlistado ofrecido es el arte.

Los aparatos, el desarrollo de la cámara fotográfica y de los soportes, aunque, me ha resultado interesante saber de ellos, fueron los experimentadores, es decir, aquellos que buscaron alternancias al proceso creativo, los que invadieron mi pensamiento. Indudablemente al tropezar el proceso creativo con la generalidad se verá constreñido, por ello la experimentación es una alternancia generadora de conocimiento en el proceso creativo.



 
[1] La exposición completa de este tema fue realizada en dos sesiones (los viernes: veintiséis de septiembre y tres de octubre de 2014).

jueves, 30 de octubre de 2014

Actividad 13.


Encuentros y desencuentros: Después de la fotografía

Pedro Meyer y Joan Fontocuberta.

 “La fotografía se transforma en una variedad de formas de medios emergentes y se integra parcialmente a un sofisticado y enmarañado sistema multimedia, deberíamos buscar la creación de imágenes más útiles y exploratorias, no solo las extravagantes y escandalosas”, este es uno de los múltiples cuestionamientos que ha planteado Ritchin en su obra: Después de la fotografía. Resulta inherente pensar en la creación de imágenes (empleando procesos digitales) y su porción de moralidad, debido a que, la aceptación o rechazo de estas atraviesa el teatro de los juicios morales que emite el receptor y los núcleos de poder que las validan.

Acarear las imágenes creadas por el marketing que se orienta a la propaganda y al consumo, con las creadas en lo que concierne a la convención llamada arte, es entablar una lucha de intereses en lo económico y naturalmente de afinidades ideológicas; es responsabilizar, resignificar o rechazar a un área del estante fotográfico, según sea el caso. No obstante, la era digital le ha impregnado de flexibilidad al que hacer fotográfico, le otorga la posibilidad de crear imágenes reales (observables, tangibles) a partir de la imaginación, que no necesariamente corresponden o van en busca de la verdad o falsedad, sin embargo, al ser realizadas con alguna pretensión, sus creadores la han convertido en sí misma un medio de opinión.

Fotógrafos, creadores o imaginarios, como son: Pedro Meyer y Joan Fontcuberta[1], han experienciado el amplio quehacer fotográfico, en un transitar de lo mecánico a lo digital, de lo establecido a la experimentación controlada que ha otorgado la flexibilidad de la era digital. Aunque, en el trabajo ambos dialogan: arte y tecnología, cada uno entiende y emite opiniones de manera particular, en la forma de crear imágenes y en la vertidita de calificativos de veracidad y engaño, dando pie a una atmosfera de discusión y reflexión. Meyer y Fontocuberta se han maravillado por la era digital y han maravillado a otros individuos a través de esta, al convertirla en una posibilidad más para la creatividad, en una facturación lograda, a partir de la descontextualización de elementos para ser incrustados en otro, formulando así, cierta referencia, Interpretación o insinuación de un hecho que les inquieta.

 

Referencias.

Bibliografía:

Fred Ritchin, 2010, Después de la fotografía, traducción de Luis Albores, Serieve.

Links:




 



[1] Para tener un mejor acercamiento a la vida y obra de estos personajes véase:
 

Actividad 8


Comentario de la sesión magistral “tres momentos claves de la fotografía estadounidense en el siglo XIX: la experiencia fotográfica en Norteamérica”, impartida por: Jorge Morales.

Jorge morales a considerados tres momentos/encuentros que han marcado el devenir de la experiencia fotográfica en E.U.A:

1. - En 1839 los inventores Samuel Morse y M. Daguerre se reúnen en Paris. Morse tras su regreso a Estados Unidos de Norteamérica, maravillado por los resultados que se obtienen en el proceso fotográfico daguerrotipo, le da difusión. El empleo de este proceso fue una alternancia al dibujo y la pintura en el registro de guerra; pareciera ser, que el éxito radico en la aproximación a la realidad, ya que, permite la congelación y aprehensión de momentos en donde es posible visualizar los  elementos que dialogan dentro de la escena, en su forma convencional.

2. - En 1872 el fotógrafo Eadwear J. Muybridge y Leland Stanford, personaje de la industria y la política, se reúnen con el propósito de fotografiar el movimiento correcto que realizan los caballos al correr, el resultado desvaneció la manera tradicional en la que se había representado esta acción en la pintura, en la cual era más parecida a la de volar que a la de correr.

3. - En 1900 Alfred Stieglitz y Edwart Steichen. El encuentro entre un veterano fotógrafo y un aspirante a pintor y fotógrafo, trae consigo la difusión colaborativa de la fotografía en revistas, buscado el reconocimiento de esta práctica como forma artística.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Actividad.


Actividad.

El presente escrito fue desarrollado en base a una de las tantas ideas que guarda la obra Después de la fotografía de Fred Ritchin.

Hemos entrado al mundo digital, un sitio, que sin duda alguna no podemos escapar por su carácter revolucionario. Si pensar en revolución fotográfica, es pensar bajo pretensión de cambio, también lo podríamos hacer con las miras de la evolución, es decir: la premisa de transformación acumulativa, y no tanto con la de progreso, debido a que cada objeto fue diseñado en su momento con la mejor completud que se disponía.

Entender la fotografía como un abanico de posibilidades, es dar cuenta de su diversidad y no de un acto general que tienda a empobrecerla. El aseguramiento fotográfico en el devenir histórico del ser humano solo pudo ser concretado al haber transitado las vías del cambio, debido a que todo elemento que no se adecue o trasforme a partir de la acumulación, tendera a desaparecer. De lo mecánico a lo digital -en fotografía- es caminar a manera de analogía, del fenotipo al genotipo, es decir: ir mas allá de lo tangible, de la aprehensión de imágenes con sus esencias y sujetos, es poder adentrarnos en lo que no es visible y puede ser modificable.    

El adentramiento a la estructura interna de la fotografía en la era digital, ha replanteado nuestra cosmovisión del mundo a partir una representación de lo real, no obstante, a transfigurado esa cosmovisión, ya que, la alteración de la estructura de cierta fotografía permite crear imágenes de un hecho que probablemente jamás existió. Es una manipulación, reconfiguración o referencia, elaborada para que el consumidor la reciba a manera que más le plazca.

Ritchin ofrece un cuestionamiento pertinente ante este acto: ¿la fotografía aún requiere un fotógrafo o incluso de una cámara?, a mi consideración: naturalmente requiere de ambas, lo modificable son imágenes, mas no todo el cuajaron que implica el proceso fotográfico; lo rescatable de este acto, nos cause afinidad con ella o no, es que el acto por sí mismo se convierte en una fuente de posibilidad fotográfica.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Actividad 1.



       
Sonrisas escondidas .
 Arturo Alejandro Albarrán Padilla.
Sonrisas escondidas, es el título que lleva  esta fotografía, a mi consideración es buena, adecuada, ya que cumple el propósito con el que fue tomada, es decir, mostrar la vestimenta que utilizan niñas en un grupo poblacional: San Juan Chamula, Chiapas.

-Equipo con el que cuento:

Computo: Laptop Toshiba Satélite.                       

Cámara: Nikon D3200.

-Sin experiencia previa teórica-técnica dentro del que hacer fotográfico.

-Expectativas del curso:
Adquirir elementos técnicos que permeen el manejo apropiado de las herramientas que implican en la toma adecuada de fotografías. 

Actividad 4.


Procesos fotográficos

Existen diversos procesos fotográficos que utilizan el mismo soporte, sin embargo, su diferenciación o particularización es a partir de los materiales aglutinantes o sustancias que emplean para hacer posible la formación de la imagen. Los soportes fotográficos pueden estar constituidos por hojas metálicas, de vidrio, de papel, o polímeros plásticos como acetatos o nitrato de celulosa[1].

Daguerrotipo: (1987 Louis Jacques Mandé Daguerre) logra una fotografía rica en detalles con una amplia gama de tonos entre luz y la sombra, con un convincente realismo en su textura, contorno y volumen. La placa se pule y limpia químicamente, es sensibilizada y colocada de forma invertida sobre una caja que contiene partículas de yodo, cuyos gases se combinan con la plata, formando un yoduro de plata sensible a la luz en la superficie. La placa se revela sobre una caja que contiene mercurio caliente, sus gases forman una amalgama con la plata reducida y la imagen se hace posible.

Calotipo: (William Henry Fox Talbot) da como resultado negativos de papel, desde los cuales se puede efectuar innumerables copias, esta es una clara ventaja sobre el proceso de degarrotipo, que solo produce un positivo original en cada exposición. Los calotipos eran sin embargo, mucho menos nítido que los degarrotipos, debido a que las fibras de papel difuminaban la luz que atravesaba los negativos en el proceso de copiado.

Cianotipia, impresión azul o proceso al ferroprusiato, (1840 Sir John Herscher) técnica que consiste en cubrir el papel con cloruro férrico o con nitrato de amonio férrico y ferricianuro de potasio, el papel se expone a luz bajo un negativo, se lava en agua corriente y al secarse produce una imagen positiva de un tono azul profundo, método rápido para probar negativos, el tono azul fue el impedimento para su uso común en fotografía.

Proceso Van Dyke Brown o impresión en café: el papel es cubierto con nitrato de plata y sales férricas, su exposición a la luz reduce algunas de estas a ferrosas, mismas que vuelven a un estado metálico, posteriormente se lava y fija.

Placas de albúmina: (1847 Claude-Félix –Abel Niepce de Saint-Victor) producen excelentes negativos con un brillo y fuerza de detalle. Las placas pueden ser preparadas previamente con clara de huevo, sin embargo, el defecto que le acompaña es la escasa sensibilidad.

Colodio  (1851Frederick Scott Arches) solución espesa sumamente adhesiva, podía lograr que sales fotosensibles se adhieran a materiales no poroso como vidrio o metal, se realizan copias directas sobre laminas delgadas de hierro, su producción es menos cara que los degarrotipos, se utiliza para producir negativos en vidrio, lo que entrega impresiones más nítidas que cualquiera hecha, desde negativos de papel del procesos calotipo.

Papel a la albúmina: (1850 Planquart Evrad), el desarrollo consiste en cubrir el papel con clara de huevo, a la cual previamente se le disuelve bromuro de potasio y ácido acético. Una vez seco, el papel se hace frotar en una solución de nitrato de plata colocada en una charola y se deja secar nuevamente. El papel así sensibilizado se pone en contacto con un negativo y se pone al sol durante varios minutos, e incluso horas, hasta que aparece a la imagen. Sin embargo tenía como desventaja ser inestable.

 

Referencias.

María Fernanda Valverde Valdez, IDENTFICACION DE LOS PROCESOS FOTOGRÁFICOS Y SUS SÍNTOMAS DE DETERIORO, MIRADA FERROVIARIA NÚM.9.

Links:

http://books.google.com.mx/books?id=HBCAbcCxxnYC&pg=PA14&dq=proceso+calotipo&hl=es&sa=X&ei=UDwFVKSIMNO4ggT4-IKgDA&ved=0CCEQ6AEwAQ#v=onepage&q=proceso%20calotipo&f=false



[1] María Fernanda Valverde Valdez, IDENTFICACION DE LOS PROCESOS FOTOGRÁFICOS Y SUS SÍNTOMAS DE DETERIORO, MIRADA FERROVIARIA NÚM.9.

Actividad 3.


Comentario sobre el documental: Henry Cartier-Bresson Biografie d´ un regard.

El logro de la hechura fílmica del documental Henry Cartier-Bresson Biografie d´ un regard, es haber mostrado y posibilitado el acercamiento a la mirada convertida en obra, de quien ha decidido plasmar dicha mirada sobre papel, es decir: la fotografía.  A esta  muestra le acompaña la narrativa biográfica propia de Bresson sobre su acontecer en la búsqueda y aprehensión de porciones de la vida, para ello se vale de la nobleza que emite el disparo de una cámara fotográfica en el momento preciso en que convergen elementos dentro de una atmosfera, que solo puede ser capturada  estando ahí, en el momento preciso.

Su trabajo notifica compromiso y apego de manera puntual, a la postura de captar la vida en su inherencia, sin la más mínima necesidad de recrear escenas con modelos sobrepuestos, ya que para él, los verdaderos momentos de la vida a ser capturados, son aquellos que desarrollan de manera no intencional frente a la cámara fotográfica, es decir: la esencia que se desarrolla por si sola en su naturaleza. Su obra da cuenta -y es en sí misma motivo- de sensaciones, emociones y sentimientos que se gestan en la cotidianidad, por ello son momentos únicos que para su aprehensión se da una lucha entre el “sí, no, si” en la ejecución del disparo. Mirarle a su obra es mirarle a una convergencia de historias, que se fraguan para permanecer en el tiempo.

actividad 2.


En consideración.

El siguiente texto recobra uno de los tantos  pensamientos que aloja el libro: Sobre la fotografía de Susan Sontang.

La fotografía es un nexo que permite acercarse a la apariencia del pasado, sin embargo, su uso es empleado con objetivos y tónicas diversas que satisfacen a quienes se sirven de ella; es un almacén de la experiencia y a su vez es objeto de almacenamiento. El álbum, catalogo y libro (por mencionar algunos), son por tradición los soportes sobre los que se han vertido a lo largo del devenir fotográfico una diversidad de miradas, observaciones e interpretaciones de un mundo que se percibe y amarra en imágenes que tiene por voluntad: sobrevivir a todo.   

Sin embargo, en todos sus usos se hacen presentes cualidades que significa el ser humano, tales como: emociones y sentimientos que son experienciados; experiencias que se convierten en trozos de tiempo congelado y recordado, tal vez por ello, la fotografía es en sí misma un medio que registra, documenta y valida aquellos momentos vivenciales dentro de los espacios que ocupa el ser humano. Es una forma de clasificar y atestiguar la naturaleza que se desvanece de manera impredecible en el tiempo. Es un medio de experimentar y participación, no obstante, es un medio de conciencia y de control poblacional, ya que va cargada de un fuerte cumulo de criterios morales, entre lo deseable y no deseable de lo público a ser fotografiado.  

Paradójicamente la fotografía te acerca de manera mágica a hechos, sitios y personas, con la premisa de ser vistas una y otra vez, sin embargo, le acompaña el alejamiento, debido a que “fotografiar personas es violarlas, pues se las ve como jamás se ven a sí mismas, se las conoce como nunca pueden conocerse; transforma a las personas en objetos que pueden ser poseído simbólicamente” (Sontang 2006/1973: 31), les convierte en referencia, los evidencia en una mirada seleccionada, fragmentada, congelada  y retirada de un todo, por ello es justo considerar al emprender la toma, las implicaciones que le acompañan a ese algo o alguien que a través del lente será amarrado: sobre la fotografía.