jueves, 11 de diciembre de 2014

Actividad final.


En consideración, el final del principio.

El curso-taller de fotografía que me conllevo a transitar en este sitio, ha concluido. Es momento de acarear lo pretendido, es decir, las expectativas planteadas al inicio de dicho curso-taller: adquirir elementos técnicos que permeen el manejo adecuado de las herramientas implicadas en la adecuada toma de fotografías. Me resultaría imposible inclinar la balanza al brazo que lleva rotulado el no se cumplió, como hacerlo, si el andar se emprendió con el equipo y conocimiento nulo de lo que envuelve a los procesos del estante fotográfico.

Ha sido un involucramiento difícil, ya que en mi pensamiento, jamás se había asomado el interés por la fotografía y menos aún por los medio utilizados para su distribución o difusión de índole instantánea, como lo son redes sociales o Flicker. Lo adquirido y el acercamiento a esos medios de información compartida, tan solo ha sido un recorrido muy corto en relación a todo ese sendero fotográfico que se ha fraguado con la tecnología, sin embargo es suficiente (lo adquirido) para considerarle, a manera de alternancia, en mi proceso creativo, así como en los estudios sistemáticos en el entendimiento del ser humano.

Lo único a lo que no podemos negarnos en la vida, es el querer aprender y aprehender lo que está en relación con nuestro suscitar, el cómo lo hacemos o lo enfrentamos corresponde a otra tónica.

Activida 19.


10 fotógrafos premio Hasselbland.

Siempre hay un comienzo, es precisamente el sueco Lennart Nilsson (1922-) quien se enlista en el. 1980 es el año en que se otorga el premio Hasselblad; su labor fotográfica se desarrolló en el reportaje periodístico, así como en la captura de imágenes de la naturaleza, las hormigas y el mundo submarino fueron algunas las preferencias a retratar dentro de esta vertiente; no obstante, el trabajo de Nilsson es un referente puntual que ha permitido visualizar el cuerpo del ser humano en ciertos periodos de su ontogenia, de la concepción de la vida al nacimiento. Desde los años sesenta -al obtener las primeras imágenes de un feto- hasta la actualidad es imposible no dejarse impresionar por dichas imágenes; la medicina, la biología molecular, el arte y naturalmente la tecnología son punto de encuentro de manera directa o indirecta en el trabajo de Nilsson.



Ansel Adams (1902-1984), Estados Unidos de América. 1981 es el año que se le otorga el premio Hasselblad. La naturaleza plasmada en su obra imposible no situarte un momento a observarla, los árboles, las montañas, los ríos; configuran atmosferas que Adams tuvo la facultad de hacerse de ellas y a su vez, su trabajo es un generador de atmosfera para quienes le miramos.


                   http://shop.anseladams.com/Mount_Williamson_p/1901019.htm.

1982 es el año en que se le otorga al francés Henri Cartier Bresson (1908-2004) el premio Hasselblad. Al echar un vistazo en la historia del quehacer fotográfico, indudablemente, nos resultara imposible no detenernos a observar la obra de Bresson; obra que aloja la esencia de aquellos hechos de la vida desarrollados en su cotidianidad; haciendo preponderante cierta atmosfera suscitada en un instante que se desvanecerá sin dejar rastro alguno, más que aquel impregnado en fotografías, e indudablemente las de él (Bresson) son parte de ellas.


                 http://www.henricartierbresson.org/infos/home_en.htm

Manuel Álvarez Bravo (1902-2002), México. En 1984 le es otorgado el premio Hasselblad. El trabajo de Manuel te invita a mirar a un México, tal vez aún arraigado en el imaginario, pero es con el México que nos identificamos. Con aquel en condición de desarrollo durante la primera mitad del siglo XX, sin embargo, su trabajo atiende a esas otras voces que desearíamos fueran como una parte de su obra, es decir, surrealista, en donde lo mirado tan solo se situara como una creación más para la mente y no una realidad, como lo es la desigualdad social.


En 1987 el ganador del premio fue el japonés Hiroshi Hamaya (1915-1999). El área del estante fotográfico en que se desarrolló el trabajo de Hiroshi fue la documentación de la vida social del ser humano en la ciudad y lo rural de Japón, así; como la naturaleza en su índole. Al atender las escenas capturadas por este fotógrafo, el imaginario que llevamos dentro acarrea la reconstrucción de lo atrapado por Hiroshi para ser visto, tal vez, la provocación de ese imaginario que suscitamos para generar aquella posibilidad de imágenes sea la esencia del trabajo de este fotógrafo.


Sebastião Salgado (1964- ) Brasil. El trabajo fotográfico de salgado te introduce a los otros, a su forma de vida, a lo que solo se consigue estando ahí y con ellos en su cotidianidad, pero también, su trabajo es un hilo conductor a la imaginación por esas formas de vida que han sido facturadas por su lente. El cuerpo es un elemento preponderante en su muestra, cuerpo experienciado y transformado por el trabajo, la alimentación y prácticas culturales.


                                                                   http://www.cuervoblanco.com/GALERIA/g3_1%202.jpg

En la edición de 1994 a la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas (1948) se le otorgado el premio. El trabajo fotográfico de índole humanístico-documental realizado por Susan, da muestra de empatía e identificación por la búsqueda de igualdad y justicia; lo retratado (1978-2004) por ella en los pueblos latinoamericanos en posición de lucha social, es registro y voz de las múltiples historias de personas entrelazadas que exigen ser escuchadas. 


                           http://www.susanmeiselas.com/latin-america/nicaragua/#id=intro

                                                     http://www.susanmeiselas.com/

Bernd (1931-2007) y Hilla Becher (1934) en 2004 se unen al enlistado de ganadores de Hasselblad. El trabajo de esta pareja alemana se volcó en la documentación de la industria, particularmente por edificios en condición de abandono; las series realizadas en blanco y negro enfatizan la temática vertida en sus imágenes, dando muestra de la diversidad arquitectónica (diseño) a través del tiempo, región y actividad, de las construcciones empleadas en la transformación de materia prima en su estado natural.


                                 http://www.hasselbladfoundation.org/bernd-and-hilla-becher/en/

La edición del 2008 ha marcado el camino del premio hasselbland al dar apertura del concurso, fotógrafos profesionales reconocidos, que en su trabajo,  no necesariamente son usuarios de     Hassenbland se les ha permitido su participación sin importan la marca que empleen en su práctica fotográfica.

La mexicana Graciela Iturbide (1942- ) se suma a la lista de ganadores en esta edición. Mirarle a su trabajo es introducirse en un viaje por imágenes en la mexicanidad, donde el hilo divisorio del registro etnográfico y lo artístico se acorta. El retrato de la otredad, de lo exótico, de aquello que sabemos pero no conocemos y al mirarle nos inquieta -provocando esa necesidad de aprehensión para la memoria e identificación con ello- son el cuerpo que sujetan e invitan a contemplar a las imágenes fotográficas de Graciela.


                                     http://www.gracielaiturbide.org/muerte/attachment/13/

 

Links.









               http://www.susanmeiselas.com/



 

Actividad 22.


La cámara lucida, nota sobre la fotografía; Roland Barthes.

La fotografía pierde su ser como proceso y se convierte en soporte, es decir, no mostramos interés por el papel, sino por lo que está ahí como referente trastocado en un estimulador de emociones, dando cita a la aventura del recuerdo de lo que fue. El porvenir le alcanzo y le convirtió en objeto desligado de quien ha hecho la toma fotográfica; toma que enmendó la postura corporal del retratado, como no hacerlo si será mirado e interpretado y que mejor que sea de la mejor manera –muchos así lo preferiríamos- en el melancólico teatro de la añoranza en el tiempo.

Sin embargo, la fotografía no dice (forzosamente) lo que ya no es, sino tan solo y sin duda alguna lo que ha sido. Tal sutileza es decisiva. Ante una foto, la conciencia no toma necesariamente la vía nostálgica del recuerdo (cuantas fotografías se encuentran fuera del tiempo individual), sino, para toda foto existente en el mundo; la vía de la certidumbre: la esencia de la fotografía consiste en ratificar lo que ella misma representa[1]. La fotografía es dar cuenta del mundo, no del todo a manera de copia.

La muerte ha cargado consigo un costal repleto de interrogantes a las que el ser humano ha lanzado respuestas con lo que tiene a su alcance, es por ello que al mirar en las distintas regiones geográficas se desenvuelve una diversidad de explicaciones de tónicas biocultural a este fenómeno, la fotografía no escapa a esa diversidad encontrada en las maneras de hacerse e incluso a su clasificación convencional, no obstante, a pesar de la particular cosmovisión de cada región, en el trasfondo de los fenómenos descansan estructuras generales de las cuales no podemos desligarnos, por ello la certeza –de Barthes, de pensamiento estructuralista- fue puntualizar la aprehensión de la muerte como rasgo compartido en la fotografía y naturalmente en la vida.



[1] Barthes, la cámara lucida.

Actividad 20.


Comentario. El trabajo de Mariana Dellekamp y Patricia Lagarde.

El trabajo que realizan mariana Dellekamp y patricia Lgarde, aquel en forma de libro-caja, es un soporte alojador de historias y preocupaciones que no bastan con ser referenciadas a partir de solo imágenes fotográficas bajo la pretensión de aprehensión del instante. Si bien los libros y cajas son alojadores de cierta cosmovisión de quien los realiza, poseen la virtud de ser dictadores de respuestas, en ellos vertimos de forma escrita y en imágenes lo que nos inquieta, pero a la vez en ellos encontramos información que tranquiliza en cierta porción la respuesta indagada.

Por qué los libros-cajas, al menos son así como yo contemplo su trabajo, causan especulación o más aún son regeneradores de escenas alojadas en la memoria, tal vez porque estas estructuras convertidas en soportes, al ser creaciones por el ser humano conllevan su misma naturaleza: apropiarse del mundo cosmovisionado a partir de procesos de aprendizaje ligados a la experiencia, es decir cognitivos, así como de esos otros procesos emocionales, buscando amarrarlos para su permanencia en el tiempo tal y como lo hacemos con las imágenes fotográficas.

actividad 14.


Comentario de la sesión magistral: “la fotografía en el siglo XX” [1], impartida por Andrea Di Castro.

El desarrollo de la sesión magistral “la fotografía en el siglo XX”, fue facturada bajo la visualización de dos tónicas en forma cronológica, es decir, LOS APARATOS y LOS FOTOGRAFOS, que han implicado dentro del devenir de la fotografía en el siglo XX. Quien expone (Di Castro) ha hecho una variada selección de fotógrafos, cada cual, con su manera de trabajo y de pensamiento particularizado que se aloja en el resultado final: fotografía. Sin embargo, es relevante hacer mención que el punto de encuentro del enlistado ofrecido es el arte.

Los aparatos, el desarrollo de la cámara fotográfica y de los soportes, aunque, me ha resultado interesante saber de ellos, fueron los experimentadores, es decir, aquellos que buscaron alternancias al proceso creativo, los que invadieron mi pensamiento. Indudablemente al tropezar el proceso creativo con la generalidad se verá constreñido, por ello la experimentación es una alternancia generadora de conocimiento en el proceso creativo.



 
[1] La exposición completa de este tema fue realizada en dos sesiones (los viernes: veintiséis de septiembre y tres de octubre de 2014).